El día que el ideal flaqueó.

Me detuve a ver las cosas malas del mundo y vi cuán lejos estábamos de ser mejores humanos.
Sin dudas me desanimé, las cosas están mal y el sistema no deja lugar a los idealistas.

Entonces comencé a cuestionarme:  Soy muy pequeño, no trascenderá mi trabajo, siempre estaré detrás de un sueño imposible. Cambiar el Mundo no es posible.
Debilitado en mi fe, desistí de abrir un cause entre las grietas del sistema. Un guerrero anónimo menos. Mi renuncia no cambiaría nada; después de todo soy un hombre como cualquier otro y cometo errores y consumo igual que todos y derrocho agua y no me dan ganas de bañarme más corto y además el sistema no está tan mal, YO podría vivir bien en él.

Volvería a ser YO en este mundo de YOES.

Pero noté que era imposible volver al mundo que conocía. En esencia mi manera de ver el mundo se había transformado. "EL MUNDO HABÍA CAMBIADO PORQUE YO HABÍA CAMBIADO"
Si el mundo podía cambiar para mi, entonces el mundo podía ser cambiado. No hace falta cambiar el mundo entero.
Mi espacio, mi pequeño espacio transformándose. Siendo humilde, tan generoso como pueda, más sonriente, siempre amigo y respetuoso, así estaré cambiando el mundo.

Será mi arma una sonrisa, la bondad mi talismán, la meta el mismísimo camino y mi conquista será ver a otro riendo feliz.

No hay comentarios:

ABRANSE LOS ESPACIOS DE INCLUSIÓN, DENSE OPORTUNIDADES VENTAJOSAS PARA IGUALAR LAS CHANSES, COOPERESE, Y VEASE EL RESULTADO.